Cero y van dos: Medellín perdió por 3 – 1 ante el Deportivo Cali en la cancha del Estadio de Palmaseca, todavía no levanta cabeza en la liga del primer semestre de 2026 y suma un partido más al hilo, sin conocer la victoria.
La noche del pasado sábado 24 de enero era la adecuada para que el equipo de Alejandro Restrepo Mazo recompusiera el camino: venía de caer en Pasto, había tenido una semana entera para trabajar y corregir errores, y tenía que medirse ante un elenco ‘Azucarero’ que también había perdido en la primera jornada del rentado profesional en condición de visitante. Sin embargo, en esta ocasión la suerte y el fútbol tampoco acompañaron al ‘Poderoso’ y terminaron ahondando las dudas e inquietudes de su parcial.
Y es que el infortunio del ‘Rojo’ montañero empezó en los primeros 45 minutos: Deportivo Cali dominó el útil a placer (con un 80% de posesión según la data) y con un Medellín perdido, enredado, que se quedó con diez hombres al minuto siete de la etapa inicial, tras la expulsión de Yony González por una falta que fue castigada en principio con tarjeta amarilla, y que posteriormente fue cambiada por el cartón rojo tras sugerencia del VAR. Para acabar de ajustar, al minuto 36 Daniel Londoño terminó de complicar las cosas con una infracción que el central nariñense Jonnathan Ortiz resolvió como pena máxima, y el cobro fue convertido por Avilés Hurtado en el arco defendido por el uruguayo Salvador Ichazo. El resto tuvo poco de interesante. Pierna fuerte, enredos aquí y allá, y un ‘Decano’ del fútbol colombiano que una vez más careció de ideas, de creación, de generación de juego y de una estrategia que pudiese inquietar al golero peruano Pedro Gallese.
Para el segundo tiempo las cosas pudieron ser distintas. Restrepo intentó meterle mano a la escuadra ‘Rojiazul’, y el equipo intentó tomar un nuevo aire. Tanto, que pudo haber empatado el juego con una llegada de Loboa al minuto 18 de la complementaria, la cual inquietó al cancerbero ‘Verdiblanco’. No obstante, el conjunto caleño volvió a sorprender a la visita, y con un contragolpe certero puso el 2 – 0 en el tanteador por cuenta del ‘Titi’ Rodríguez. Y como diría el conocido refrán, no hay cuña que más apriete que la del mismo palo.
¿Qué vino después? Coraje, ganas, y algo de desesperación. Aún así Medellín alcanzó a descontar de forma parcial, gracias a la anotación de Jerónimo Mancilla, quien pese a sus 17 años, demostró que si lo continúan llevando por el camino que es, puede ser un elemento con grandes condiciones.
Pero como diría la abuelita, “una sola golondrina no hace verano”. Y, a pesar del golazo de Mancilla, y de la ilusión de una posible igualdad, y porqué no, de la remontada, el cuadro local terminó sentenciando la historia al minuto 37 de la final, después de una acción colectiva que concluyó Johan Martínez. De ahí en adelante no hubo más que hacer, pues factores como el esfuerzo físico, la expulsión temprana y los errores defensivos volvieron a pasarle factura a un DIM que por ahora sigue dejando más dudas que certezas, y que, sí o sí deberá empezar a retomar el camino este martes frente al Deportes Tolima.




